Vientos tóxicos soplan en Bolivia

El día 18 de marzo de 2019 pasará a la historia como NEFASTO, cuando en una reunión en Santa Cruz entre el presidente, su vice y 6 ministros con los agroempresarios del Oriente...

 “…por primera vez el Gobierno dejó de lado su postura en contra de los transgénicos y aceptó que para llevar adelante un proyecto de biodiesel es necesario aceptar el uso de dos semillas de soya (Intacta y HB4), que provienen de un tratamiento biotecnológico y que son resistentes a la sequía”.

“Necesitamos para el biocombustible 100 millones de litros de aceite vegetal, para lo cual es necesario el incremento de 250.000 hectáreas.  El biodiesel permitirá bajar costos, reducir importación, disminuir la subvención al diésel y aumentar la producción de este combustible”.
  
(Nota de EL DEBER, 19 de marzo de  2019)

Veremos aquí que detrás de cada palabra bonita soplan vientos tóxicos, para el campo y la ciudad.  

¡Qué capacidad de no mencionar las cosas por su verdadero nombre, por el miedo a mayores protestas que afectarían diferentes intereses.