Por Jonathan Latham, 20 de septiembre de 2016
En el año 1381, por primera y única vez, el rey de Inglaterra estuvo retenido en la Torre de Londres. Las fuerzas que lo retuvieron no pertenecían a ningún ejército extranjero, sino que eran campesinos que llegaron a decapitar a Lord Canciller y al arzobispo de Canterbury, que eran, después del rey, las personalidades más destacadas del país. Más recientemente, en las elecciones presidenciales estadounidenses de 1892, surgió un movimiento populista radical (Partido del Pueblo) a favor de redistribución de la riqueza y partidario de una profunda reforma económica. Los populistas ganaron en cinco estados. Todos ellos eran de carácter rural.
