IMPACTOS DE TRANSGENICOS: 7 datos para el análisis

Redacción del OBCCD

Las semillas transgénicas fueron modificadas para mejorar su rendimiento y eliminar su capacidad reproductiva (no se multiplican) por lo que deben ser compradas una y otra vez. 

En Bolivia, la legislación nacional prohíbe de la producción, importación, distribución y comercialización de OGM-Transgénicos con excepción de la soya. 

Acá te presentamos 7 datos actualizados sobre el impacto de los transgénicos en Bolivia y el mundo. 




1. En el 2005, el gobierno del presidente Carlos Mesa aprobó la producción y comercialización de soya transgénica resistente al herbicida glifosato. 

Para ello tuvo que pedir a la policía que desaloje a periodistas y representantes de organizaciones campesinas que se hicieron presentes para exigir la revocatoria de la Ley en el Ministerio de Desarrollo Sostenible, durante la reunión del Comité de Bioseguridad, entidad responsable de tal aprobación. (Fuente: FOBOMADE) 




2. La investigación del doctor Gilles Seralini publicada el año 2012 consistió en alimentar a 200 ratas de laboratorio con maíz transgénico y agua de Roundup de Monsanto.

Al terminar la investigación las ratas habían desarrollado múltiples tumores. Según la Organización Mundial de la Salud, cada año alrededor de Un Millón de personas sufren intoxicaciones agudas en el mundo y aproximadamente unas 220 Mil mueren debido al uso de los agroquímicos. Si bien recientes estudios afirman que los cultivos orgánicos en el país cuestan 30% más que los transgénicos en estos, no contemplan los daños que implican a futuro a la salud pública.

3. El uso de semillas transgénicas NO supone disminución del hambre

Bolivia actualmente se encuentra entre los 5 países con índices más altos de sub alimentación de Latino América. Sin embargo ocupamos el puesto número 11 en volúmenes de producción mundial de soya (Probioma), lo que indica que la producción de alimentos diversificados de transgénicos no está suponiendo un cambio en la alimentación de la población. 

4. El uso de transgénicos en Bolivia NO supone la soberanía alimentaria

El año 2014 durante el primer semestre Bolivia importó alimentos en un valor de 359 millones de dólares. Se importaron: Manzanas: 22 mil toneladas, arroz: 11 mil toneladas, almidón de maíz: 3 mil toneladas, papa: 2500 toneladas, almendras con cáscara, leche evaporada, frutas frescas, tomates y lentejas. En diez años (2003-2013) Bolivia gastó cerca de 1000 millones de dólares en importaciones de trigo y harina. Por lo que aún somos dependientes de otros mercados con productos que eran y pueden ser producidos en el país como ser el trigo y la harina. (Erbol)



5. La plantación de productos transgénicos en el país está suponiendo un aumento en la deforestación nacional. Bolivia ya se encuentra entre los 6 países con mayores tasas de deforestación del mundo, que entre el 2000 y 2012, ha deforestado una área de 2.986.700 de hectáreas de bosques. La deforestación supone un impacto directo al cambio climático. (Fundación Solón y Probioma)


6. Productos transgénicos en Bolivia que no son soya 

Pese a la restricción legal se estima que en Bolivia hay cultivos ilegales de maíz transgénico estimados en 40.000 hectáreas. Todo el algodón en Bolivia es transgénico. Hay denuncias de arroz transgénico sin embargo aún los datos no se han cuantificado. Hay denuncias de plantaciones de trigo transgénico. El año 2012 solamente el 0,4% de plantaciones de soya eran de semillas convencionales. (Probioma)


7. La producción de transgénicos no aporta a la economía del país.

El aporte económico de las plantaciones de soya es casi nulo. En Bolivia los productores de soya transgénica aportan mucho menos que los del régimen simplificado (Vendedores de dulces, tucumanas, que no expiden factura). El régimen simplificado aporta con 30 millones mientras que los productores de soya (quienes ocupan el 4 producto de exportaciones a nivel nacional) aportan solamente 22 millones de bolivianos. Es por ello que se considera que el aporte económico del sector soyero al país es casi inexistente (Manuel Morales).

No hay comentarios:

Publicar un comentario